Texcoco, Méx., a 3 de febrero de 2010.- Uno de los transportes más caros y de peor calidad en el mundo es el que los mexiquenses deberán pagar gracias al aumento autorizado por el gobierno del estado de México.
En lo que hace al incremento autorizado, encontramos que este es diferenciado según la zona del territorio mexiquense de que se trate, pero en cualquier caso estamos ante alzas que van del 16 al 25 por ciento. Lo cual en el menor de los casos rebasa en cuatro veces el porcentaje salarial autorizado para este año, que fue de cuatro por ciento.
En esta entidad el costo del pasaje, que es de muy mala calidad, es tan caro o más aún que en algunos centros turísticos del país, como Cancún, donde el costo del pasaje en la ciudad es de 5.5 pesos, y se eleva a siete pesos en la zona hotelera para un recorrido de más de 30 kilómetros. En contraste, el costo por los siete u ocho kilómetros que hay de Zinacantepec al centro de Toluca es de ocho pesos, y las unidades, a diferencia de las del puerto quintanarroense no cuentan con aire acondicionado.
Otro referente obligado en cuanto a costo y calidad es el tren suburbano que une a la ciudad de México con el norte industrializado mexiquense, partiendo de la vieja estación ferroviaria de Buenavista. Este tren pasa por lo que fue el rastro de Ferrería, Tlalnepantla, San Rafael (Tlalnepantla), Lechería, Tultitlán y tiene como estación final la de Cuautitlán. Viajar hasta por dos estaciones cuesta 5.50 pesos y de 3 en adelante el costo es de 11 pesos, pero con la ligera diferencia de que estos trenes corren a 120 kilómetros por hora y completan su recorrido total en escasos 25 minutos. Tienen asientos anatómicos, aire acondicionado y las estaciones y los vagones están muy limpios, además de que no se permite el comercio ambulante.
En la zona de Texcoco, donde el transporte es brindado en unidades muy viejas no han iniciado las alzas, pero no han de tardar.
En medio de la difícil situación económica que se vive, el gasto familiar en materia de transporte ocupa una proporción muy agresiva que va del 20 al 30 por ciento.
Por otra parte, cabe mencionar el alto porcentaje de participación que los autobuses de pasajeros tienen en las estadísticas de accidentes viales. En este rubro ocupan el primer y segundo lugar los estados de Veracruz y México. Según información publicada en El Universal del día 2 de febrero, en artículo de Ma. Teresa Montaño, la mortalidad en México a causa de siniestros viales supera seis veces la de la Comunidad Económica Europea y la del vecino país del norte.
Rocío Cárdenas Navarrete, investigadora de la Universidad Autónoma del Estado de México (UAEM), señala que en nuestro país los accidentes vehiculares ocupan el cuarto lugar como causa de muerte; son también la primera causa de muerte en niños y adolescentes; y la segunda en individuos en edad reproductiva. Asimismo, representan la segunda causa de orfandad.
La edad promedio de mexicanos en edad productiva que pierden la vida en percance carretero o vial es de 37 años, y en esos eventos suelen quedar familias completas en desamparo. Siendo los accidentes viales un factor de alta incidencia en la mortalidad a nivel mundial, sus efectos se concentran en los países de menores ingresos. En nuestro país sus efectos son enormes, pues provocan 35 mil fallecimientos al año, 70 mil discapacidades y generan la necesidad de otorgar 3 millones de consultas en el Sistema Nacional de Salud.
Cárdenas Navarrete señaló que en el 86% de los casos, el factor humano (conductor, pasajero o peatón) es la principal causa del accidente, en tanto que el exceso de velocidad es la causa más frecuente, con 51% de incidencia.
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