Texcoco, México, a 15 de julio de 2010.- Es lugar común la afirmación de que la fiesta brava en México está en caída libre, que vive una prolongada agonía, que es un espectáculo al que concurren minorías aburridas que cada vez se encogen más. Y uno coincidiría con los pesimistas cada que nos toca asistir a una corrida de toros que es realmente novillada, en el mejor de los casos, o a una novillada en la que no hay novillos, sino becerros.
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Pepe Arroyo anunció la temporada. |
El engaño al público, la corrupción concertada entre los diversos sectores que concurren para hacer la fiesta brava, ya sea como acuerdo explícito o como sumisión al interés del empresario poderoso, ha reducido el arte de Cúchares a una expresión penosa de la que el aficionado se ha ido alejando, pero a la que vuelve en cuanto olfatea el inconfundible aroma de la autenticidad.
Y es esta última expresión, la autenticidad, el apego a la verdad, la vocación por la grandeza, la lealtad al público que paga su boleto, lo que le da a la fiesta brava la categoría casi religiosa que se materializa como resultado de la fe, la certidumbre y las emociones compartidas.
Mucha fe y mucha lealtad son los ingredientes que explican el enorme poder de convocatoria que tienen los empresarios mexicanos don Jesús y don José Arroyo, más conocidos dentro de la familia taurina como Chucho y Pepe Arroyo.
Los aficionados saben que los señores Arroyo aman a la fiesta brava con profunda convicción, y que cuando anuncian corrida de toros habrá toros, y que tampoco defraudan cuando anuncian novillos; que procuran reconocerle al toro la catedralidad entre los participantes de la fiesta y que no permiten en su coso jueces que rebajen la dignidad del toreo.
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En primer plano, el matador Eloy Cavazos. |
Vale la pena presentar los números que el hacer empresarial de los señores Arroyo arroja a lo largo de 19 temporadas novilleriles: 244 festejos, 258 orejas, 278 vueltas al ruedo, 208 salidas al tercio, 3 rabos, 1 indulto, 1023 novillos lidiados, 62 arrastres lentos, 25 vueltas en el arrastre, con la participación de más de 90 ganaderías.
Como usted puede ver, estimado lector, lectora, los premios, no hacen número mayor que el de los intentos por alcanzarlos. Cabe mencionar que el único novillo indultado pertenece a la ganadería del licenciado Juan Huerta Ortega, de nombre "Debutante", y que su bravura fue reconocida en el año de 1994. Esta prestigiosa ganadería estará presente en el ya inminente vigésimo serial de novilladas con el que continuarán exponiendo su convicción taurina los señores Arroyo en la bella plaza "Antonio Velázquez", al sur del Distrito Federal. Serán, en total, dieciséis festejos.
En la conferencia de prensa en que fue anunciada la larga temporada de novilladas, pudimos ver al maestro Eloy Cavazos, así como a un gran número de ganaderos y novilleros, con sus respectivos apoderados.
Se informó que vendrán las ganaderías de Marrón, Rosas Viejas, Huichapan, El Vergel, Boquilla del Carmen, Jorge de Haro, Gonzalo Iturbe, Carranco, Marco Garfias, San Martín, Juan Huerta, Rodolfo Vázquez, Xajay, Aurelio Franco, De Haro, Autrique, Jesús Cabrera, Lecumberri Hermanos y La Soledad.
Por lo que hace a los jóvenes lidiadores, cabe resaltar la participación de una mayoría de novilleros nacionales, pero también la inclusión de brillantes exponentes de Francia, Portugal, Colombia y Ecuador.
El cartel inaugural para este sábado 17 de julio incluye toreo a caballo y a pie. Actuarán el rejoneador hidalguense Leonardo Zatarain y los Forcados Mexicanos con un astado de don Sergio Rojas y cuatro novillos de Malpaso para los triunfadores de la temporada 2009, el potosino Carlos Rodríguez y el tlaxcalteca Óscar Amador, actuando como sobresaliente el mexiquense Leonel Olguín.
Cubrirán el resto de la temporada los novilleros: José Mari, Adrián Padilla, Carlos Peñaloza, Manolo Roldán, Miguel Alejandro, Claudio Montiel, Jorge Rizo, César Ibelles, José Mercado, Juan Ramírez, Saúl Vázquez, Javier Gallardo, Luis Rodríguez, Alfonso Lozano, Michel Mata, José Llaguno, Juan Pedro Moreno, Christian Verdín, Pepe Medina, Jesús Chavarría, Juan Camilo Alzate, Camilo Pinilla, Tomás Cerqueira, Nuno Casquinha, José Antonio y David Carrasco.
Estimados amigos: el esfuerzo empresarial de los señores Arroyo no puede menos que ser apreciado, pues superan el número de festejos ofertado para la temporada chica de la plaza México. Vale la pena acompañar este esfuerzo, pues el precio de las entradas no es prohibitivo: adultos, $210; niños, $100; y la entrada será gratuita para los menores de siete años. Por allá nos veremos.
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