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Llegan millares de tortugas. |
Qué pecado más grande. Ellas, las tortugas, con toda dificultad llegan a la costa para depositar sus huevos, que, ya de por sí, no todas las que nacen llegan a la edad adulta. En contraste con las generosas maravillas de la naturaleza, nosotros los seres humanos contribuimos a la desaparición de esa especie, pues aunque no llegues a robarte los huevos y/o aunque no los consumas, con sólo no hacer nada estamos matando a la tortuga, a miles de animales en peligro de extinción y miles de árboles y hectáreas de bosques.
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Robarse la vida |
No continuemos matando a nuestro planeta, cuidémoslo, él nos regala maravillosos paisajes y nos permite disfrutar nuestras vidas.
Proteger tu mundo es proteger tu futuro.
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Son muchísimos los saqueadores de huevos. |
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