Texcoco, Méx., a 18 de enero de 2010.- A aquella inauguración asistió el gobernador Enrique Peña Nieto y, como no podía dejar de ser, los presidentes de los municipios limítrofes: Texcoco, Chimalhuacán y Nezahualcóyotl.
Se anunciaba con bombo y platillo el cumplimiento de un compromiso más del gobernador. Se ponía en marcha infraestructura. Cierto que se trataba de un tramo corto del circuito exterior mexiquense (7 kilómetros de autopista uniendo ciudad Nezahualcóyotl y Texcoco), pero el asunto debía ser ampliamente publicitado, como todo lo que hace el gobernador.
En la ocasión, el alcalde texcocano Amado Acosta exaltó, no sin la obligada referencia histórica al Rey Poeta Netzahualcóyotl, la obra constructora del gobernador, enfatizando: “… que en el acto de cumplir compromisos, se difunde la pasión del Gobernante”.
El asunto alcanzó hasta para la galantería:
El Secretario de Comunicaciones y Transportes mexiquense, Gerardo Ruiz Esparza, informó que recorrer el trayecto de 7 kilómetros no tendría costo desde el 11 de diciembre en que fue la inauguración y hasta el 1 de enero del 2010. Pero nadie (incluido tal vez el propio gobernador) podía imaginar que el anuncio de la gratuidad por el recorrido sería una especie de broma cruel.
Es el caso que el tramo inaugurado no cuenta con salida ni entrada para la autopista Peñón-Texcoco. Este olvido, omisión o como usted guste llamarle, ha generado gran irritación en los
automovilistas que circulan por esa
arteria, pues resulta que para transitar por el tramo inaugurado deben ir por el circuito exterior mexiquense en dirección Querétaro y regresarse a la altura de Avenida Central, desde luego recorriendo y pagando por otro tramo por el que no tenían interés. Aunque también podrían ir a Nezahualcóyotl por la vieja carretera México-Texcoco y tomarlo en su inicio, pero gastando más gasolina. Pero de los dos modos resultará que recorrer ese tramo les será más tardado que yendo por los viejos caminos. Un caso increíble de infraestructura fallida.
El ya citado Ruiz Esparza dijo que el grave error lo cometieron las empresas concesionarias por no ponerse de acuerdo, y para que así lo hagan les enviará un exhorto. Agregó que el problema se agrava por el hecho de que no existe ninguna información para los automovilistas.
Dijo que es cuestión de días para que las constructoras se pongan de acuerdo, aunque prefirió no mencionar tiempos para que construyan los ingresos y salidas que conecten tan importantes carreteras. ¿Pagarán las empresas por este error o ganarán más dinero con la construcción de lo que faltó?
Todo parece indicar que no es falla del gobernador, sino, como debe ser siempre, de sus colaboradores y de las empresas. Malo para los automovilistas y malo para un gobernador en campaña. |