Texcoco, Méx., a 23 de febrero de 2010.- Las inundaciones de aguas negras que en días pasados afectaron a un enorme número de ciudadanos de escasos recursos, en un amplio sector de la Zona Metropolitana del Valle de México son el resultado de la voracidad, la negligencia, y el incumplimiento por parte de las autoridades, de los lineamientos técnicos y jurídicos que se supone deben regular cualquier asentamiento urbano.
En opinión de Arturo Chavarría, Presidente del Colegio de Arquitectos y Urbanistas del Estado de México, los Planes de Desarrollo Municipal que se presentan a la Legislatura y se publican en la Gaceta de Gobierno, “son un catálogo de buenas intenciones, un listado de ocurrencias o sueños irrealizables de los alcaldes.
Por su parte, el titular de la Comisión Nacional del Agua, José Luis Luege Tamargo, al dar por concluida la emergencia por las inundaciones, ofreció una rueda de prensa en la Lumbrera Uno del emisor Río La Compañía, y advirtió que la situación continuará siendo “inmanejable” en tanto no se frene el desmedido crecimiento urbano en la región; y agregó: “el estado de México debe poner un límite” y hacer respetar las zonas agrícolas y de recarga de acuíferos en los municipios de Chalco, Ixtapaluca y Valle de Chalco.
Finalmente informó que con los mil 323 millones de pesos se construirán nueve presas, un vaso regulador, 10 captadores para igual número de cárcamos, y se terminará la planta de bombeo La Caldera en la lumbrera 4 de La Compañía, pero que todas estas acciones no garantizarán que no ocurran más inundaciones.
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