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Protesta contra los gobiernos estatal y municipal, y en defensa de sus fuentes de trabajo. |
Nadie hubiera pensado, a dos meses de la elección presidencial, en la posibilidad de que los gobiernos federal y del estado de México, encabezados por el panista Vicente Fox y el priísta Enrique Peña Nieto, se pusieran de acuerdo para ejecutar un acto tan autoritario y criminal como el perpetrado los días tres y cuatro de mayo de 2006. Pero sucedió: Fox, transfigurado desde dos años atrás en jefe de campaña de su partido y persecutor del candidato perredista Andrés Manuel López Obrador, envió a Texcoco a los más altos mandos de la Policía Federal para que acordaran con el entonces secretario de gobierno del estado de México Humberto Benítez (hoy diputado federal), y el gobierno municipal del Texcoco 2003-2006 (encabezado por Nazario Gutiérrez pero manejado tras bambalinas por el ex alcalde con licencia Higinio Martínez) la ejecución de los sangrientos hechos perpetrados en las cabeceras municipales de Texcoco y San Salvador Atenco.
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El asedio policíaco, ya casi en la puerta. |
Con motivo de aquellos sucesos que la Suprema Corte de Justicia de la Nación calificó como “violación grave de las garantías individuales”, los medios informativos nacionales y locales dieron su testimonio: el periódico Expresión, abordó el asunto desde el día tres de mayo en la ciudad de Texcoco. Hoy, gracias a la gentileza y prestancia periodística de su director, don Mario Guzmán Sevilla, presentamos a nuestros lectores cuatro imágenes captadas por Alberto Raúl Macías durante los momentos previos a la irrupción, violenta y sin orden de Juez, de las policías de Fox y de Peña Nieto a la casa de la calle Manuel González en cuya azotea se resguardaban personas de Atenco y Texcoco.
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Los cristales de las camionetas de los floricultores fueron despedazados por los policías.
Piedras en el piso. |
Al terminar, por disposición del máximo tribunal del país, la injusta prisión que sufrieron habitantes de Texcoco y Atenco, es necesario que la memoria siga en pie.
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A un mes de los hechos, los destrozos seguían enviando el mensaje del miedo. |
Estas imágenes hoy son recuerdo, pero aún no se han agotado todos los daños causados por aquellas acciones. Es preciso que el Estado mexicano se conduzca con apego a su propia legalidad y resarza a todas las víctimas. El asunto, según anuncian los recién liberados va hacia tribunales internacionales. Por salud pública, debiera resolverse aquí, con las disculpas e indemnizaciones correspondientes. |