Texcoco, Méx., a 14 de Agosto de 2009.- La segunda semana de agosto nos puso a los mexicanos ante datos estremecedores: la crisis económica obliga a un enorme recorte de las finanzas federales. Entre los afectados están todos los estados de la república y todos sus municipios. Los alcaldes electos el cinco de julio y los que están en funciones cuentan con todos los ingredientes para vivir una pesadilla. Aun sin haber comprado boleto para la rifa, se sacaron el tigre.
Según el periódico Toluqueño ALFA, la Secretaría de Desarrollo Económico mexiquense estimó una pérdida de Diez Mil Billones (sic) de pesos (?), debido a la reducción de las exportaciones (Nota de Francisco Ledezma, 13 de agosto). El subsecretario de Fomento Industrial, Dimitri Fujii Olechko, informó que para este final de año el Producto Interno Bruto (PIB) de la entidad se contraerá en un 7.5% y reconoció un desempleo del 6.1%.
Cuesta trabajo entender que en el resto del país las cifras sean más altas y que los funcionarios mexiquenses pretendan que aquí en el Estado el problema es mucho menor.
Comparemos nuestra situación económica con la de otros países. La Comisión Económica para América Latina y el Caribe (Cepal) revela que el PIB de toda la región ha crecido anualmente entre 4 y 6.1 por ciento en lo que va del siglo, pero en el caso de México ha crecido entre 1.8 y 4.8 por ciento. Calculado este mismo concepto por habitante, hubo países con crecimientos superiores al 5 y hasta 16%; pero en México los números fueron de 0.6 al 5.1% anual.
28 de las 33 naciones de esta región tuvieron crecimientos que duplicaron, triplicaron y hasta quintuplicaron el de México.
El pésimo desempeño económico de México se refleja en cada entidad y en cada municipio. El Universal, en su edición del 10 de agosto, informó que la reducción de recursos federales golpea prácticamente a la totalidad (95%) de los 2435 municipios del país. El problema es mayor en los estados más pobres de la república (los del sureste), y menor en los del norte.
Entre las principales causas de este problema están la pobre recaudación tributaria y la caída en los ingresos petroleros. La crisis financiera obligó a algunos municipios a suspender la seguridad pública y la recolección de basura.
Cuauhtémoc Calderón Galván, presidente de Zacatecas y de la Asociación de Alcaldes de Acción Nacional (ANAC), anunció que saldrán a las calles a manifestarse, en lo que puede convertirse en un enfrentamiento entre órdenes de gobierno.
Según el periódico ALFA, José Luis Estrada Rodríguez, investigador del Centro Estratégico de Estudios Municipales S. C., consideró que los municipios deberán obligar a los ciudadanos a pagar el agua, impuesto predial y tenencias, para poder enfrentar la reducción presupuestaria del 15%. Los casos más graves se encuentran en los municipios rurales, que depende casi totalmente de los recursos federales y estatales, pues su recaudación es prácticamente inexistente. Abundó señalando que hay municipios donde ni siquiera tienen padrón de contribuyentes, por lo que deberán desarrollar una infraestructura para poder cobrar impuestos (nota de Yamel Esquivel, 13 de agosto).
La pregunta obligada es ¿cómo harán para cobrar impuestos a personas que tienen años en el desempleo y que no ganan ni para comer decorosamente cada día?
Dijo el investigador, que Toluca, Naucalpan y Tlalnepantla, que tienen buena recaudación, no tendrán problemas. Pero el tesorero municipal de Tlalnepantla ha señalado que esa administración tiene problemas para pagar a los más de 4000 empleados que integran su nómina (Nota de El Universal, 13 de agosto).
Encontramos ejemplos de penuria económica municipal por todo el país: En Chicoloapan, México, los bomberos detienen labores para exigir pago de salarios; en El Llano, Aguascalientes, el drenaje tendrá que esperar; en siete colonias de Jiutepec, Morelos, falta agua porque no hay dinero para pagar la electricidad con la que distribuyen el líquido.
En Romita, Guanajuato, el gobierno municipal se declaró en bancarrota el 15 de julio de este año, por falta de fondos para pagar sueldos a sus funcionarios, policías, personal de aseo público y los propios miembros del cabildo (nota de Xóchitl Álvarez, el universal, 15 de julio).
El alcalde de Ecatepec, México, José Luis Gutiérrez Cureño, da la voz de alerta: “la cancelación del gasto público en las comunidades, las obras detenidas, el incumplimiento de compromisos con proveedores y con los propios trabajadores de los municipios, así como la suspensión de programas, pueden ser antecedentes de un estallido social” (Nota de Ignacio Alvarado Y Evangelina Hernández, El Universal,
martes 11 de agosto de 2009).
En importante hacer algunas consideraciones: esta crisis (que vino del norte, según pretexto del gobierno federal) no puede verse de manera aislada: hay que agregarle más de 30 años en que nuestro país no ha crecido económicamente a causa de las políticas de los últimos gobiernos priístas y los dos panistas; hay que sumarle que el esquema de coordinación fiscal privilegia al gobierno federal y a los de los estados, que son verdaderos orfebres del abuso presupuestal. Y no hay que olvidar que las autoridades municipales en nuestro país no se caracterizan por su eficiencia recaudatoria. Por el contrario, hay casos (muchos, y en todos los niveles de gobierno) en que se evita a toda costa que suene la registradora, en beneficio del bolsillo de los funcionarios.
El editorial del periódico El Universal, del 10 de agosto, apunta algunos elementos para solucionar el problema:
“El municipio… representa el primer contacto de la ciudadanía con sus autoridades. Es el más importante eslabón de la cadena que conforma al Estado mexicano. Pero también el más débil… la hacienda municipal está en quiebra… Los municipios habrían de tomarse en serio el impuesto que depende de ellos y cuya recaudación hoy en México es bajísima: el predial. En Estados Unidos ese gravamen financia casi la totalidad del presupuesto de la educación básica… Estudios al respecto estiman que el día que se le apueste en serio al predial, la recaudación nacional aumentaría entre 3% y 5% del PIB… Una Hacienda más fuerte brinda municipios más capaces para dar servicios a la gente”.
Por lo pronto, los gobiernos municipales tendrán que poner las barbas al remojo si no quieren verse rebasados por una situación que no tiende a mejorar, sino a apretar. La Secretaría de Hacienda, en su anteproyecto de presupuesto para 2010, pide a la Cámara de Diputados reducir hasta en 20.5% el gasto para infraestructura. Otro recorte.
Así les va a ir a los municipios. Y nos va ir a todos.
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