Nuestra república está dividida en tres poderes. Sin embargo, el Ejecutivo, Legislativo y Judicial, no han cumplido sus funciones. En las últimas décadas se les ha agregado un cuarto poder: La Prensa. Pero no sólo ella, también la televisión, acaso el medio de comunicación masiva más poderoso, y que ha influido en forma desmesurada e ilegal en muchas decisiones del Congreso de la Unión.
Quiero resaltar las irregularidades, injusticias, ilegalidades, y abusos tanto de los poderes de la Unión como del llamado Cuarto Poder.
Empezando con el Ejecutivo, desde el arribo del panismo al poder, no ha habido cambios en lo absoluto y, al contrario, desde el gobierno de Vicente Fox se incrementaron los excesos presidenciales. Al llegar al ejecutivo federal otro panista, los ciudadanos de las distintas capas sociales sufren la prepotencia, y las irregularidades del gobierno de Calderón, más allá de la forma en que llegó al puesto el actual mandatario.
Para nosotros los ciudadanos es necesario aproximarnos a los medios que dicen las verdades que la televisión y los medios de comunicación controlados por el Poder nos ocultan. Estamos en un punto muy peligroso para los mexicanos, puesto que se ha recurrido a los militares para apoyar al gobierno actual.
Es necesario comentar lo acontecido recientemente en Estados Unidos. El presidente de la república en su reciente viaje a esa nación rindió homenaje a los soldados norteamericanos muertos en distintos lugares del mundo, entre ellos aquellos que nos invadieron y que, a pesar de tan graves hechos el mandatario mexicano les rinde pleitesía. No sé qué razón tuvo para hacerlo. No creo que se lo haya solicitado el gobierno de los EU. Un error enorme y un arrodillamiento vergonzoso ante quien lo recibió muy afectuoso, pero ya militariza la frontera común.
El propio ejecutivo federal ha cometido innumerables traiciones como la que encarnan las nuevas leyes laborales que promueven los panistas. Cuando se trata del registro de los sindicatos, el artículo 365 de la Ley Federal del Trabajo propone que su documentación debe presentarse bajo protesta de decir verdad, requisito innecesario y abusivo que exige que esa documentación debe llevar índices actualizados. Otro de los despropósitos de la iniciativa panista para reformar el Código Laboral es el artículo 356, que define al sindicato como una asociación de interés público. Como puede verse, equiparan al sindicato con el partido político que es definido en la Constitución como entidad de interés público.
Y hablando de la huelga, los panistas pretenden limitar el pago de salarios caídos a 6 meses. De esta manera, en las huelgas que excedan ese tiempo, los trabajadores no podrán aspirar a recuperar salario alguno, independientemente de que las autoridades laborales reconozcan la culpabilidad del patrón.
Otro ejemplo: la actual fracción 4 del 469 dice que la huelga terminará por laudo de la Junta, a petición de los trabajadores. Se quiere cambiar para que termine por laudo sin que medie petición de los trabajadores.
El 924 establece que la junta tome las medidas necesarias para restituir la posesión de los bienes afectados. Una junta que ni siquiera es un auténtico tribunal no puede tener semejantes facultades.
Otro ejemplo de la visión laboral del panismo gobernante es la Huelga de Cananea, que ya han declarado inexistente los tribunales después de más de dos años de duración. Otra de las “joyas de la corona” es el capítulo relativo a las relaciones de trabajo. Se cambian las de obra y/o tiempo determinado y tiempo indeterminado por temporada de capacitación inicial, que es en realidad un periodo a prueba. De no acreditar la competencia del trabajador a juicio del patrón, se dará por terminada la relación de trabajo sin responsabilidad para el empleador. Es decir, la libertad de explotar al empleado y/o una indemnización barata.
No podemos dejar de lado lo acontecido con el Sindicato Mexicano de Electricistas que espera una resolución por parte de la Suprema Corte de Justicia de la Nación, pero ya se nota la tendencia a sostener la ilegal desaparición de la Compañía de Luz y Fuerza del Centro y la injusticia para los trabajadores.
Como ustedes notarán todos los artículos de la reforma laboral propuesta por el gobierno panista no favorecen de ninguna manera a los trabajadores.
En materia de seguridad todos sabemos lo que ha sucedido en Chihuahua, en Culiacán, en Guerrero, y últimamente en Copala, Oaxaca, donde asesinaron a indígenas y a dirigentes de Organizaciones Internacionales.
Y por último hay que mencionar la desaparición del connotado abogado y político Diego Fernández de Cevallos. Es lamentable que solamente al ocurrir la desaparición de alguien que tiene la fama que él tenía o que tiene, se movilicen todas las dependencias federales y las gubernaturas estatales para investigar su paradero. Y nosotros los ciudadanos comunes y corrientes nos preguntamos: cuando a alguien le ocurre un suceso como el anterior, ¿qué atención recibimos de autoridades legislativas, ejecutivas y judiciales?
Al terminar este artículo quiero dejar constancia de las inconformidades que en general estamos padeciendo los ciudadanos mexicanos. |