Es indudable que el gobierno federal busca anular la independencia de ciertos sindicatos y las protestas del sector laboral por las injusticias que se cometen con ellos.
Hemos visto cómo han desaparecido opositores como Mariano Abarca Robledo en San Cristóbal de las Casas, quien fue líder de un movimiento que se oponía a la explotación de una compañía minera.
Podríamos enumerar más casos, pero creo que quienes siguen a los medios informativos independientes saben lo que está ocurriendo.
Por ejemplo: el 2 de diciembre, un medio nacional publicó que la Junta Federal de Conciliación y Arbitraje anuló la elección del Sindicato Mexicano de Electricistas (SME), perjudicando con ello al grupo que ha sido más combativo.
Javier Lozano, titular de la Secretaria del Trabajo asevera que el amparo promovido por Esparza para combatir la negativa de Toma de Nota a su elección como Secretario General ha quedado sin materia. De acuerdo con la Junta Federal de Conciliación ese sindicato no tiene secretario general. Sin embargo, el Secretario del Trabajo admitió en entrevista que Esparza Flores tiene un liderazgo natural entre un sector de electricistas.
Otro luchador social. Miguel Ángel Pérez Casales, fundador de una organización en el estado de Morelos fue asesinado el pasado 31 de octubre, cuando iba a una cita con el Frente de Pueblos en Defensa de la Tierra para solidarizarse con los presos políticos de Atenco. La inquina del gobierno federal en contra de luchadores sociales se ha exacerbado.
En el tema de seguridad, desde que se implementó la protección de la población con intervención del ejército, no hay seguridad. Y aun los testigos protegidos que han servido para denunciar a dirigentes de los cárteles en la república son asesinados, como sucedió con el ex policía Edgar Enrique Bayardo del Villar, de quien se dice que tenía una fortuna de 80 millones de pesos y que, a pesar de estar protegido, fue asesinado en días pasados. Se darán ustedes cuenta que ni los testigos protegidos están a salvo de los cárteles o las mafias en los cuales han sido colaboradores o participantes. Por eso muchas personas que han sufrido atentados no acuden a las autoridades, porque es ahí donde reside una gran parte de la corrupción de la que todos somos víctimas y cuando recurre uno a ellos se limitan a decir que no pueden hacer nada, tomando nota de la denuncia y hasta ahí llega su actuación.
Otro tema que nos interesa a los texcocanos y en general a la región del Valle de México es al aumento anunciado a las tarifas del metro, del agua, la electricidad, los combustibles.
En el municipio de Texcoco ha crecido enormemente la población. Sin embargo el drenaje y los servicios siguen siendo los de hace cincuenta años. Respecto al agua, yo quisiera que las autoridades nos informaran cómo es posible que conjuntos como los de Santa Cruz de Arriba, con enormes establecimientos comerciales sean dotados de agua. Acaso les entregaron el pozo que existía para uso agrícola. Por cambiar el uso de suelo agrícola a comercial las autoridades anteriores y actuales tienen una grave responsabilidad.
Quiero terminar mi intervención en este medio periodístico con la noticia de que el historiador John Womack cedió al Sindicato Mexicano de Electricistas (SME) la medalla “1808”, que recibió junto con Eric Van Young en el Palacio del Ayuntamiento del Distrito Federal. El galardón le fue entregado por el gobierno de la Ciudad de México y la ceremonia se convirtió en un acto de apoyo al Sindicato Mexicano de Electricistas.
Womack, en un texto leído por la investigadora del Colegio de México Alicia Hernández Chávez, señaló que el SME es la organización más importante y más valiente que se formó en esta ciudad durante las guerras revolucionarias de principios del siglo pasado. “Todos sabemos que es un sindicato de los más antiguos, ya que fue fundado en los tiempos de la Revolución”. El historiador deploró el oscurantismo que caracteriza al gobierno federal. Reconforta recibir la opinión de un hombre que respeta nuestra historia y que ve lejos, con la perspectiva y generosidad que hoy está a faltar en quienes nos malgobiernan.
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