Ha transcurrido un año más de nuestra vida o un año menos, según se vea. Felicitaciones a los lectores de Mirada Regional y a quienes hacen este periódico que conserva su línea imparcial y honesta.
Como empezamos el año, también comienza la administración priista del municipio sus primeras actuaciones, como la desaparición de los parquímetros. Suponemos que por un tiempo solamente, ya que todavía existen los postes y considero que tendrán la intención de volverlos a colocar. Eso sí: modernos y con la consabida “licitación” que no hemos conocido pero que debe haberse hecho según las leyes.
No vamos a hacer mención de todas las promesas de campaña. Ahora veremos si tienen la intención y el valor de hacerlas realidad. Considero que en todo el estado se enfocarán hacia las próximas elecciones para gobernador. Hay indicios de que todo seguirá igual. Están de vuelta las dinastías priistas, de las que ya hemos tenido constancia de su conducta deshonesta.
Un ejemplo: el ex gobernador de Veracruz hijo de aquel presidente de la República que también gobernó ese estado, enriqueciéndose en sus funciones como lo hizo su padre. Quiero recordarles que el primer canal de televisión establecido en la república fue precisamente donde él inicio sus trabajos y hoy tiene mucho empeño en seguir explotando no solamente la televisión, sino también la telefonía y radiotelefonía. He ahí los logros de un político en el poder.
Uno de los problemas más graves que tenemos es la injusticia, ya que los tribunales se adaptan a las necesidades gubernamentales, condenando o exonerando a quien le conviene. Sin embargo, la persistencia de grupos como los que fueron reprimidos en Atenco puede rendir sus frutos. Es de esperar que la Suprema Corte de Justicia de la Nación asuma su papel, ya que solamente por la presión que genera haber llegado a instancias internacionales es que va a tomar en sus manos el asunto de quienes fueron sentenciados a cumplir penas de más de 100 años.
Las cámaras del Congreso han llamado a los responsables de Petróleos Mexicanos, la Compañía de Luz y Fuerza y otros como el de agricultura, ya que en estas fechas todos estamos sufriendo las consecuencias de los aumentos de precios en combustibles, maíz, azúcar y otros muchos artículos de primera necesidad. Pero el gobierno insiste en seguir con una política económica que no es la adecuada, que se continúa con el apoyo de los que debían haberla ambiado, como son la Secretaria de Hacienda, el Banco Central, etcétera.
Ya no son efectivos del ejército quienes intervienen en las redadas en las que aparecen como un triunfo un cabecilla o jefe de los grupos de narcotraficantes en una forma teatral en algunos medios de información. Ahora han sumado a esas infaustas labores a la Marina. Resultado: creíble a medias y excesos sobre los cadáveres de los que nadie se hace responsable. Es claro que el gobierno ya no confía en los elementos del ejército que introdujo en primera instancia para atacar al narcotráfico.
Asistimos también al hecho lamentable pero comprensible de que muchos soldados han renunciado al ver que son enviados a zonas de alto peligro, como el norte del país. Cada día son más los jóvenes involucrados en esto desde tiernas edades. Esto se debe a la falta de oportunidades de trabajo y educación que los induce a buscar formas fáciles o riesgosas de ganar dinero.
Respecto al precio de canasta básica, cabe recordar que en los últimos tres años, al duplicarse los precios de leche, tortilla y aceite, hay una gran inconformidad que debe entender el gobierno. Esperamos que la cuesta de enero no sea tan empinada y que algún día el gobierno se de cuenta de que la inconformidad social nos acerca cada vez más a un estallido social que nadie quiere, pero que se está propiciando con su acciones. |