Toluca, Méx., a 12 de julio de 2010.- En el marco de la celebración del Día del Abogado, el Secretario General de Gobierno del Estado de México, Luis Enrique Miranda Nava anunció que próximamente una andanada de piedras y lodo, producto de una guerra sucia agobiará al gobernador Enrique Peña Nieto y a su gobierno, pero, dijo, los abogados y los mexiquenses estarán para defender a nuestras instituciones.
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El funcionario recalcó que los mexicanos exigen un país donde todos seamos igualmente protegidos y responsables ante la ley, tengamos acceso a la justicia y seamos tratados con equidad, y en ese sentido dijo, el gobernador Enrique Peña está resuelto a dar a cada quien lo que le corresponde y dar soluciones a sus demandas, por medio del cumplimiento de la ley y la aplicación eficiente de la justicia y para ello es vital la participación de todos los abogados mexiquenses. |
Luis Enrique Miranda Nava: Malos augurios para el gobierno de Peña Nieto. |
A este acto asistieron, el Presidente del Colegio de Abogados del Valle de México, Macario Yáñez Valdovinos; Martha María del Carmen Hernández Álvarez, Subsecretaria de Asuntos Jurídicos, y Gilberto Pichardo, Director de la Facultad de Derecho de la Universidad Autónoma del Estado de México, entre otros.
Fue de llamar la atención que por vez primera en muchos años no se concediera el uso de la palabra al Procurador General de Justicia que formó parte del presidium.
Jorge Arellano Medina, Presidente del Colegio de Abogados del Estado de México, dijo que con su quehacer diario el profesional del Derecho debe ennoblecer su profesión como lo hace el gobernador Enrique Peña, e hizo hincapié en que la abogacía no puede ser vista como una profesión de rufianes, pues sin ética los fines de la misma se hacen imposibles, y el abogado sin moral se convierte en un depredador social.
Por su parte, César Pavón Salinas, presidente de la Academia Mexiquense de Jurisprudencia "Guillermo Molina Reyes", mencionó que el mexicano está asimilando la cultura de respetar las determinaciones de la Suprema Corte de Justicia de la Nación, lo cual demuestra un alto grado de civilidad, lo cual obliga al Estado a corresponder imprimiendo a sus quehaceres la razón y la justicia. “He ahí el papel que desempeña el abogado letrado y conocedor de la ciencia del Derecho”. |