Mirada regional
        Nacional
                 
Internacionales Opinion Cultura Toros

La Última Orilla

La domesticación del PRD en Texcoco

Por: Alberto Raúl Macías


Texcoco, Mex., a 27 de Enero de 2010.- El proceso arrancó con muy  mala cara: a un mes de concluir el plazo para que los ayuntamientos mexiquenses aprobaran sus Planes  de Desarrollo Municipal (la fecha: 18 de diciembre de 2009), en Texcoco no había iniciado proceso alguno para ello. En contraste,  el Ayuntamiento de Toluca ya había concluido la  consulta con que la Ley Orgánica Municipal protege el derecho de los ciudadanos a intervenir en el trazo de los citados planes. Las propuestas ciudadanas se recibieron en foros regionales,  por escrito, teléfono e Internet.

Pero en Texcoco, ante el silencio oficial con que se acercaba la fecha límite, un grupo de ciudadanos publicamos una carta abierta al gobierno municipal en el periódico Expresión y en Mirada Regional solicitando que el Plan de Desarrollo del actual gobierno no autorizara la llegada de las grandes unidades habitacionales que con vivienda de hacinamiento han plagado el territorio mexiquense. Texcoco es uno de los pocos sitios que se ha salvado hasta hoy de llenarse de esos infames amontonamientos de pobres que los gobiernos del estado y los de los municipios han autorizado en escandalosa traición al interés tanto de sus moradores como del de quienes adquieren y luego sufren esos palomares.

En el cabildo del 26 de noviembre se acordó recibir las opiniones de la población.  El foro de consulta se llevó a cabo. En la fecha límite, 18 de diciembre, el Plan de Desarrollo Municipal fue aprobado. Importa referirnos a esa sesión porque en ella pudimos constatar una situación lamentable: la sumisión de los cinco regidores perredistas ante el alcalde.

La votación fue normal, pues la mayoría priista y el regidor panista reunieron nueve votos. Pero fue extraña la de la fracción perredista: de sus cinco integrantes, tres votaron en contra (los del equipo del ex presidente Higinio Martínez) y dos decidieron no votar a favor pero tampoco en contra (estos últimos, de la corriente que encabeza el también ex alcalde Jorge de la Vega). Ambas conductas son, por sí mismas, igualmente graves, pues los ediles del cuadro higinista expresaron por conducto de la regidora Patricia Paredes Peralta su inconformidad porque el documento a discusión les había sido entregado apenas 24 horas antes. Los otros dos regidores negriamarillos formularon tibios alegatos por conducto de Juan Andrés Clavijo. En ambos casos fueron bruscamente reconvenidos por el alcalde y su fracción. Sorprendió la mansedumbre con que apechugaron el regaño.

Ninguno de los perredistas discutió con seriedad el documento. Puesto que no han informado nada a sus votantes ni les preguntaron su opinión durante los cuatro meses que corrieron desde el inicio de gobierno, y apenas dos de ellos (Mónica Quintero y Juan Andrés Clavijo) asistieron por breves lapsos a los foros de consulta, resulta legítimo conjeturar dos escenarios posibles:

1).- Que no habían leído la propuesta del Plan sometido a su consideración por ser integrantes del órgano de gobierno, que es lo mismo que decir: gobernantes. Luego entonces: son gobernantes que cobran sus sueldos, pero no atienden su gobierno.

2).- Que recibieron la instrucción de no discutir el documento, como ocurrió. Así, sus diferenciados votos sirvieron para aparentar una actuación distinta de la de los priistas. Aún así, cabe preguntarles qué fue lo que vieron unos y otros en el documento, puesto que algunos decidieron “oponerse” y los otros optaron por dejarlo pasar, tal vez para evitar el choque directo con el alcalde.

Cualquiera de estas dos hipótesis es reprochable desde el punto de vista de los 30 mil electores que creyeron en el PRD en julio de 2009. Y más llama la atención el hecho de que los ediles perredistas tomen distancia del asunto en la forma en que lo hicieron, pues el Plan finalmente aprobado contiene pronunciamientos en contra de la llegada de vivienda de alto impacto, mismos que ha asumido públicamente el alcalde. ¿Quiere decir que el PRD sí quiere que venga la vivienda? ¿Por qué votó en contra y por qué no ha tenido a bien explicar públicamente las razones de su voto? Tal estampa parece extraída del teatro del absurdo, o es, de plano, el retrato de una opción partidista caída en la inutilidad. Vale la pena recordar que la oposición a los grandes fraccionamientos inició en Texcoco durante los gobiernos perredistas (1997-2009). ¿Terminó una época y cambiaron los principios?

Mientras tanto, fuera del palacio municipal, y como no queriendo ver la irresponsable actuación de sus regidores, el PRD de Texcoco se prepara para elegir el próximo domingo, al igual que en todos los municipios mexiquenses, una nueva dirigencia. Dicen que va a nacer el nuevo PRD.

albertomacias@mirada-regional.com
 
 
 
Anúnciate
 
 
 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 
Mirada Regional, periódico del oriente mexiquense, es una publicación de Lenguas de Pentecostés, S.A. de C.V., Cerrada de Moctezuma No.12, Colonia El Carmen, Texcoco, Estado de México.
-- Certificado de reserva de derechos al uso exclusivo: 04-2008-051317040000-101, expedido por el Instituto Nacional del Derecho de Autor. Tel. (595) 92 522 39