El primer mandatario de la nación ha pedido a los medios de comunicación que no solamente critiquen al gobierno, sino que resalten los hechos positivos. Considerando el tiempo que lleva en el cargo, no podemos menos que disentir de su opinión.
Cierto es que llegar al poder como lo hizo, fue el principio de los incontables errores que hasta la fecha seguimos soportando. ¿Quién no recuerda aquella diputada perredista que le cedió su lugar cuando ingresó por la parte posterior de la cámara para protestar el cargo y que luego fue premiada con la deferencia del primer mandatario? Después, los hechos que contradijeron a sus promesas y la falsedad estadística de sus logros, reafirman lo que una gran parte de la ciudadanía piensa del actual gobierno.
Heredó los yerros de su antecesor y del gobernador Peña Nieto: el enfrentamiento con los campesinos de Atenco y la represión a los floricultores al costado de un mercado texcocano. Esas fueron las primeras muestras de la forma en que resuelven los panistas los problemas, por medio de la fuerza policíaca, y militar. Ningún ciudadano partidario del estado de derecho puede aceptar las arbitrariedades y ataques sexuales que sufrieron los participantes en las manifestaciones. Indigna que sus líderes estén purgando condenas infames sobre las que resolverá la Suprema Corte de Justicia de la Nación como última instancia judicial nacional..
Menciono en este artículo únicamente los errores más relevantes de su administración: por ejemplo el de los mineros, cuyos deudos aún esperan justicia. También la huelga de los mineros de Cananea, que fue declarada inexistente y concluida la relación de trabajo. No puedo dejar de mencionar que las minas de oro, plato, cobre y otros metales no están en manos nacionales, sino de compañías extranjeras. Tampoco olvidamos la represiva actuación gubernamental en Oaxaca para sostener a quien todavía figura como gobernador, en que la Procuraduría General de la República del calderonismo torció las leyes para culpar de la muerte de un periodista norteamericano a los que estaban en plantón.
Sería muy largo hacer la lista de todos los trabajadores, defensores de los derechos y activistas que han sido asesinados o mueren misteriosamente. Igualmente imposible se ha vuelto la aclaración del accidente en el que perdió la vida Juan Camilo Mouriño. Hasta la fecha no se sabe la causa del accidente como no se supo tampoco del caso de Colosio y otros políticos que han ido desapareciendo.
Sería imposible hacer un recuento de los abusos que policías y militares han cometido durante el presente sexenio, so pretexto de la guerra contra los narcotraficantes.
El deterioro de la educación en todos sus aspectos, el aumento en el número de narcodependientes a consecuencia de la falta de empleo y el número cada vez mayor de profesionistas ejerciendo labores que no corresponden a su grado de estudios. Al tocar este punto es necesario referirnos a la ley laboral que pretende impulsar Felipe Calderón por conducto de su secretario de trabajo, en la que se puede contratar por horas a un trabajador sin obligación alguna para los patrones y buscando eliminar la contratación colectiva. Se busca que sean contratos de 30, 60 o 90 días. Con esto, los empleadores buscan evitar la creación de antigüedad en los trabajos para evitarse el pago de indemnizaciones. Otro de los puntos que perjudican al trabajador es que puede ser cambiado de lugar arbitrariamente, por la sola voluntad del patrón.
Otro de los “logros” del actual gobierno es la privatización subrepticia de Petróleos Mexicanos y el cierre de la Compañía de Luz y Fuerza del Centro por medio de un decreto presidencial que todavía no se resuelve. Todo esto es violatorio de nuestras leyes laborales.
Respecto a la seguridad, ha sido demostrado que la policía en los estados del norte es corrupta (y también en los demás) y que ha pasado a segundo plano sólo para que el ejército le sustituya como autor de los abusos, bajo el pretexto de que son “órdenes superiores”. Apenas en días pasados, militares dispararon en contra de una camioneta en la que iban dos familias, mataron dos niños y fueron heridos varios mayores sin que hasta ahora se sepa cual fue el motivo. Es la forma en que el ejército actúa en la mayoría de los casos.
Para terminar, me referiré a la iniciativa de reforma a la Ley Federal de Competencia Económica y al Código Penal Federal, enviada por Calderón al Congreso con la declarada intención de endurecer las sanciones a las empresas que incurran en prácticas monopólicas. ¿De veras? Hasta el Banco mundial ha sido insistente en las prácticas monopólicas que imperan en México, haciendo crítica del nulo alcance de la Comisión Federal de Competencia. Todos sabemos que esto ha sido letra muerta en el gobierno actual, ya que la mayoría de los contratos y los negocios millonarios están en manos de políticos o parientes de los políticos en el poder.
Calderón remata el fracaso de su actuación con la pérdida de la mayoría en el Congreso y varias gubernaturas, debido al cansancio del electorado ante la incompetencia del gobierno foxista y del actual.
Es preciso que el pueblo de México despierte de su letargo y reclame a los que nos dirigen que actúen para bien de los ciudadanos y de la nación. |