El decreto que instituyó la Medalla de Honor “Belisario Domínguez” del Senado de la República, señala que es …para premiar a los hombres y mujeres mexicanos que se hayan distinguido por su ciencia o su virtud en grado eminente, como servidores de nuestra Patria o de la Humanidad. Tal resolución del Congreso fue publicada por el presidente Adolfo Ruiz Cortines (1952-1958).
De un total de 12 propuestas, entre las cuales estaba el fallecido director del fronterizo Semanario Zeta, el también muy prestigiado periodista Jesús Blancornelas, fue el autor de la columna Plaza Pública quien más respaldos recibió.
Un uso parlamentario ha distribuido durante la actual legislatura el derecho de proponer a quien habrá de recibir la presea. En 2006 a propuesta del PRI, le fue otorgada al ex Secretario de Salud Jesús Kumate, y el año pasado el PAN propuso que fuera para su ex dirigente, ya fallecido, Carlos Castillo Peraza.
Diversas voces coincidieron en que sería justo que el favorecido fuera Granados Chapa. Y aunque otras voces sugirieron que se considerara también a Jesús Blancornelas, finalmente se premió al periodista vivo que encarna hoy la práctica honorable del periodismo que busca servir a la sociedad.
Por nuestra parte, nos congratulamos por tan atinada decisión, que además viene a llamar la atención respecto de un periodista que es perseguido desde el poder en los actuales momentos. Pero no es esa la única razón por la que es acertada esta decisión. Muchos años de trabajo y diario compromiso con el lector, que es decir: con la sociedad, otorgan peso indiscutible al también escritor y prologuista de varios libros.
Sin embargo, en Mirada Regional consideramos que en nada le hubiera disminuido sus méritos si se hubiese otorgado el reconocimiento tanto a Granados Chapa como a Jesús Blancornelas, lo que se llama otorgar un premio ex aequo.
De cualquier manera, los periodistas estamos de fiesta y habremos de estar en el Senado de la República para atestiguar el importante hecho el próximo 7 de octubre. |