¿Cómo es posible que, promovidas por el Ejecutivo Federal, se repartan 20 millones de banderas a través de la Secretaría de la Defensa Nacional para promover el amor a la patria entre los mexicanos?
Pero, ¿qué cosa es la Patria? En nuestros primeros años se promovían en nuestras clases esos valores. Hoy, no tengo contacto con los primeros grados de la enseñanza. Pero me doy cuenta de que ha disminuido mucho lo que nos inculcaron nuestros primeros mentores.
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La disputa por los símbolos nacionales. |
La mayoría nos enorgullecemos de ella por el hecho de llevar nuestra nacionalidad a otros países representando al nuestro, pero generalmente no conocemos ni analizamos lo que esa bandera y esas palabras representan.
La Patria es el lugar del que somos originarios y, con las nuevas leyes, tal vez el de quienes han adquirido nuestra nacionalidad. El lugar en que vivimos la mayor parte o toda nuestra vida; todo nuestro entorno material de tierras, bosques, mares, lagos y montañas de nuestro territorio; todos los individuos que en ella habitan y son originarios, que alberga todas las razas que por vicisitudes de la historia han tenido contacto con los primitivos habitantes de lo que hoy es México. Los mexicanos tenemos a orgullo no discriminar a ninguna persona por su color o raza, que habite o pase por nuestro territorio.
Yo me pregunto si los niños y jóvenes que asisten a la primaria, secundaria y aún preparatoria, tienen un concepto de lo que significa. La diversidad de ideas, razas, credos y religiones, no es obstáculo para considerarse patriota; la educación es el principal medio para hacer llegar a todos los que habitamos este país el concepto que se simboliza en un emblema.
No necesito recordar lo que ha sido la justicia en los últimos tiempos con todos aquellos grupos, organizaciones, compañías y sindicatos que se han atrevido a tratar de mejorar en sus actividades. Los han tachado de alborotadores, o imputado delitos que no han cometido. Esas personas permanecen en la cárcel por años y si tienen los medios para defenderse, salen con una disculpa (o, más frecuentemente sin ella) de las cárceles y tribunales.
Y también todos aquellos profesionales, trabajadores o científicos que buscan solamente su beneficio personal y no el de la Patria, que en este caso significa todos aquellos a quienes prestan servicios, generando riquezas que no comparten con nuestro país aunque las leyes se los ordenen, pero cuyo cumplimiento evitan de manera sistemática. Además buscan la manera para no pagar impuestos por medio de donaciones que quieren parecer caritativas, que son deducibles de impuestos, o por otros medios.
Hay incontables ejemplos de grandes hombres de nuestra nacionalidad y aún de otra que dieron su vida durante las gestas históricas que se festejan en este año del Centenario y Bicentenario. Todavía subsisten las palabras inmortales pronunciadas por uno de ellos, Vicente Guerrero: “La Patria es primero”, mostrando su preocupación por todos los mexicanos y desdeñando el disfrute personal y, en ocasiones, hasta sus negocios.
¿Dónde está la honestidad de quienes declaran en foros internacionales que en México se respetan las libertades; que hay justicia y que hay paz?
Sólo los que habitamos este país nos damos cuenta de las arbitrariedades que acontecen en él. Los funcionarios de nuestro gobierno quieren hacer creer a los extranjeros que pueden venir a invertir, que no hay peligro para ellos. Pero sus mentiras no son creídas ni por ellos mismos ni por los medios que las difunden, pues solamente los impulsan las millonadas que se les pagan por esas propagandas en detrimento de las necesidades de la sociedad.
¿Qué pasa entonces con todos los muertos que desde hace más de seis años han estado aumentando constantemente y que ni ellos ni sus deudos han alcanzado la justicia que se merecen?
Hoy aprovechan los encuentros deportivos para enarbolar sin ningún respeto nuestra Enseña Patria, haciendo alarde de triunfos que se esperan una y otra vez, pero no llegan. La palabra Patria que trata de promover el gobierno de manera repetitiva, sin respetar nuestra historia y sin practicar los valores morales que le dan sentido a nuestra nación, no alcanza para esconder el hecho de que solamente se buscan los intereses personales o empresariales.
Patriotero es aquel que va a los ámbitos deportivos, de espectáculos musicales o a reuniones internacionales promovidas por el gobierno solamente para hacer resaltar el nombre de los gobernantes, sin aludir ni comprometerse con las necesidades de nuestro pueblo.
Patriotismo es el legado de nuestros héroes de la Independencia y de la Revolución, que fueron inmolados precisamente por servir a nuestra patria.
Por lo que, primero que nada, hay que promover la educación en general y sobre todo a la niñez y la juventud para entender, respetar y conservar lo que es precisamente esa palabra: PATRIA. |