El cuarto festejo novilleril de este año en la Plaza México, vino a mejorarle el rostro a una temporada chica en la que los carteles iniciales no fueron todo lo afortunados que hubiéramos querido.
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Conrado disfruta el triunfo |
Tras las malas tardes en que salieran tan averiados: la yucateca Lupita López, el niño al que papá Lagravere le saca jugo antes de la madurez, y el orgullo taurino maltrecho por la penosa fuga de Cristian Hernández, la tercia novilleril de este domingo aportó la emoción necesaria para que la temporada mejore su rostro.
La estadística misma empieza a salirse del muy penoso estado de sequía en que la tenían las malas tardes anteriores. Los capitalinos Luis Conrado y Manolo Olivares le pusieron el número a la casa, cortando una oreja cada uno. El leonés José Pedro Rodríguez tuvo detalles, pero no logró concretar algo meritorio.
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Montserrat Esparza y Luis Conrado |
Cada novillero despachó un astado de la dehesa Joselito Huerta y otros de la de De Haro. Ambas ganaderías enviaron animales de buena presencia, que se dejaron meter mano.
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| Misterios de nuestra plaza: hermosa y casi sola |
Luis Conrado
El novillero de la colonia Olivar del Conde, quien ha dado muestras de una gran entrega durante su breve carrera, recibió a porta gayola a su primer enemigo, un bello cárdeno cinchado que huyó hacia las alturas en tanto que Conrado buscó refugiarse en la arena.
En el tercio de muerte, Conrado cosechó el buen trabajo de los picadores, pues el astado transmitió gran emoción al tendido, con una embestida de muy buen estilo. Por su parte, el novillero puso lo propio, corriendo muy bien la mano y parado en el sitio que emociona al respetable: toreó muy ceñido y clavó el estoque de manera ortodoxa, con lo que provocó la aparición de pañuelos blancos y la decisión del juez en su favor, pues le otorgó una oreja.
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| La puerta de los sustos. |
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No tuvo tiempo de montar en su caballo… |
Manolo Olivares
En su segundo turno, Olivares desarrolló una faena de gran exposición con la muleta. Este joven tiene hambre de triunfo, y lo demuestra. Le aguantó horrores al quinto de la tarde, sacándole pases de mucho mérito y logrando que los aficionados asistentes reconocieran su valor y buen gusto. Mató bien y obtuvo un apéndice con merecimiento, aunque otorgado de manera remolona por el juez de plaza.
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| ¿Cárdeno cinchado o berrendo? |
José Pedro Rodríguez
El leonés acusó de manera notoria las pocas oportunidades que ha recibido.
Aunque su primer toro se prestaba para hacer cosas muy buenas, el paisano de Rodolfo Gaona no le pudo encontrar la cuadratura al círculo, mató muy mal y debió retirarse al callejón tras escuchar un aviso y mucho silencio por parte del público.
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Al de León no le rodaron las cosas… |
A su segundo turno, el de León no le quiso prestar mucha atención y su actitud fue más bien de desinterés. Tras muy mala ejecución con espada, escuchó su segundo trompetazo de la tarde y chiflidos desde el tendido.
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La revolera de Manolo Olivares
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