Mirada regional
 
Opinion Nacional Cultura Toros
 

La Última Orilla

Se seca el estado de México

Por: Alberto Raúl Macías


Texcoco, Méx., a 3 de junio de 2010.-
Una de las más lamentables consecuencias que trae consigo el desarrollo urbano desaforado, ese que corre suelto por casi todo el estado de México, principalmente a partir de la administración encabezada por Arturo Montiel pero que no terminó con su mandato, es la escasez de agua.

En el oriente mexiquense el agua es un dolor de cabeza, lo mismo cuando llega mucha en la temporada de lluvias y produce las tremendas inundaciones, que en la temporada de secas, cuando se manifiesta abiertamente la falta del preciado líquido.

Chalco, Valle de Chalco, Ixtapaluca, son municipios en que la voluntad depredadora del gobierno del estado aunada a la del gobierno federal y la de cada uno de esos lugares, ha hecho estragos. Los suelos de la región de los volcanes hoy están saturados por miles de casas, las cuales ya resienten el problema de los hundimientos por la extracción excesiva de agua y por haber llenado de enormes planchas de cemento los que antes fueron campos de cultivo.

El gobernador del estado de México, Enrique Peña Nieto, puso en operación este dos de junio el primer tramo del Macrocircuito de Agua,
Cristina Pacheco
Cristina periodista: aquí nos tocó preguntar

de 10 kilómetros de extensión, el cual,según el mandatario, permitirá incrementar de 600 a 1000 litros de agua por segundo para los habitantes de esta región.

Peña Nieto reconoció que la disponibilidad de agua en el Valle de México se ha reducido durante los últimos 50 años de manera dramática. No obstante la inversión hecha por el gobierno estatal, del orden de los 2 mil 100 millones de pesos en la construcción del macrocircuito de agua potable, los habitantes de los municipios orientales que colindan con la Ciudad de México reciben volúmenes de agua, según el gobernador, por debajo de la media nacional, la cual es de 4 mil 312 metros cúbicos por habitante al año, en tanto que en el estado de México es de 192 metros cúbicos por habitante al año.

La obra que inauguró se pretende que beneficie a los municipios de Valle de Chalco, Chimalhuacán, Nezahualcóyotl, Chicoloapan y La Paz.


Zumpango, otro caso

A las zonas habitacionales monstruosamente expansivas, se sumó la del municipio de Zumpango, que, para darle agua a tanta gente como traen a su territorio se va a quedar hasta sin su histórica laguna, hoy pobre resto de uno de los siete grandes cuerpos de agua que encontraron los españoles en el siglo XVI.

Hacia de marzo de este año, vimos el programa de televisión de la escritora Cristina Pacheco. La muy simpática pero siempre franca guanajuatense se convirtió en un dolor de cabeza para la empresa constructora de este fraccionamiento, pues les hizo las preguntas que no suelen responder, y menos ante cámaras de televisión.

Los vendedores explicaron a la señora Pacheco que se trata de casas construidas sobre una superficie de 36 metros cuadrados (tres por 12 metros), con una estancia para sala comedor y una recámara, en una sola planta. La única superficie libre es una cochera al frente y un patio pequeñísimo de 1. 40 por tres metros con un lavadero, el cual podría utilizarse para poner la escalera que lleve al segundo nivel, si es que el morador decide (y puede) construirlo.

Durante el recorrido por las calles del fraccionamiento. La señora Pacheco les soltó a boca de jarro a los empresarios el siguiente comentario con pregunta:
―  Oigan, me llama la atención que durante nuestro recorrido no hemos visto más sombras que las nuestras. ¿Por qué no pusieron árboles en todas estas calles?  Veo unos pirules muy bonitos aquí enfrente, afuera del fraccionamiento.
La pregunta tomó por sorpresa a los promotores, quienes no alcanzaron a formular algo que pudiera considerarse  una respuesta cabal:
― Lo que pasa es que los pirules son árboles que levantan las banquetas. Pero sí pueden sembrarse árboles.

Posteriormente, Cristina Pacheco visitó una de las pocas casas habitadas del lugar y conversó con sus moradores. La señora de la casa compartió lo que es su nueva vida: como se trata de un sitio lejano a la localidad donde trabajaba, debió dejar su empleo para dedicarse a la casa y a la atención de su esposo y dos hijos, estudiantes de secundaria. Explicó que la estancia de ingreso a la vivienda es una sala-comedor, pero explicó que debió regalar su sala y conservar sólo la mesa y sillas en que la familia toma sus alimentos, pues el espacio debe ser aprovechado también para pasar por las noches un colchón que bajan de su cama hacia el comedor para que en él duerman sus hijos, ya que su recámara mide en total nueve metros cuadrados, es decir: se trata de un espacio de 3.00 por 3.00 metros. La patrona del lugar mencionó también que esta unidad habitacional está lejos de la cabecera municipal de Zumpango y que el transporte es deficiente.

El ama de casa asumió con una mezcla de gusto y resignación su estancia en este nuevo techo, que pasado el tiempo y los pagos correspondientes será patrimonio de su familia. Expresó también su deseo de poder construir una planta alta.

Con el calor humano que irradia en todas sus conversaciones, Cristina Pacheco se despidió. Quienes vimos y grabamos su programa, no pudimos menos que sentirnos conmovidos y apesadumbrados por la indecencia que implica el imponer este modelo de vivienda a los ciudadanos que buscan colmar la legítima pretensión familiar de tener un techo. Desde el sexenio de Vicente Fox se presentó en el Estado de México este tipo de vivienda miserable y vendida a precios muy altos en plazos muy largos, con construcciones realizadas sobre superficies de 30 metros cuadrados (sí, leyó usted bien: terrenos de 5 por 6 metros).

Es el desarrollo urbano que llena de dinero a las constructoras y a los funcionarios de los distintos niveles de gobierno, pero que crea condiciones de concentración humana infame, afectada de enorme pobreza.

redaccion@mirada-regional.com
 
 
 
Nissan Texcoco
Anúnciate
 
 
 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 
Mirada Regional, periódico del oriente mexiquense, es una publicación de Lenguas de Pentecostés, S.A. de C.V. . Callejón de San Pablo No. 118, Colonia Zaragoza, Texcoco, Estado de México.
-- Certificado de reserva de derechos al uso exclusivo: 04-2008-051317040000-101, expedido por el Instituto Nacional del Derecho de Autor. Tel. (595) 92 522 39