Mirada regional
        Nacional
                 
Internacionales Opinion Cultura Toros

¡Faenón de Castella en la doceava corrida!

El Payo, incierto; El Zapata, sin toros.

Por: El Niño del Coso

Fotos: Víctor Esparza

 

México, D.F., a 22 de enero de 2011.- Desde que el cartel para la doceava corrida de la temporada grande en la Plaza México fue dado a conocer, se antojaba que habría una gran entrada, pues los tres toreros garantizan. Pero, insisto, una parte importante del público sigue sin tragar, debido a los innumerables desengaños provocados por el desgaño y la falta de profesionalidad con que se llevan los destinos del coso titular de nuestro país. Hoy, fue una más de esas tardes en las que hubo toreros, pero muy escaso toro.

 

El toro arrancó por su cuenta, pero no pudo sorprender ni a Sebastián Castella ni a nuestro fotógrafo de lujo, don Víctor Esparza.

 

La asistencia fue, tal vez, de media entrada, y el público no salió decepcionado, pues pudo constatar que, como en muchas otras tardes, la empresa trajo ganado indigno de esta plaza. San Isidro es una ganadería que quedó a deber desde el primer festejo de este serial. En sus reses predomina la falta de fondo y la sosería. Por eso le encanta a Enrique Ponce.

El día de hoy el ganadero nos repitió la dosis, pero hubo un par de ejemplares que le lavaron la cara.

 

El forzado de pecho del diestro francés.

 

El Zapata

Para Uriel Moreno Macías no hay, como se dice en las ferias populares, carta aborrecida: le sale a todos los toros y con todos da el ciento por ciento. Tal actitud sólo se explica por la profunda convicción torera y el respeto ilimitado que el diestro de Tlaxcala siente por el público que tarde a tarde lo sigue.

Lamentablemente, la suerte se le puso de espaldas en el sorteo y le tocó lo más quintaesenciado de la mediocridad que caracteriza a las isidradas.
 

La merecida vuelta al ruedo tras el triunfo.

 

De cualquier modo, El Zapata  dejó constancia de sus deseos por agradar al público. Y, para no variar, lució con las banderillas.

 

El pase de pecho de “El Payo”.

 

Sebastián Castella

Hoy por hoy, el diestro francés disputa la supremacía mundial con lo más granado de la baraja taurina española: José Tomás, El Juli y José María Manzanares.

Esta tarde, el galo destapó el frasco de las esencias y realizó una faena de primerísima calidad al mejor toro de la corrida, Habanero, el cual tuvo calidad, transmisión y fondo. Las virtudes de este cornúpeta maridaron espléndidamente con las variadas y amplias prendas de Castella, quien lo supo sujetar y hacer rendir.

 
“El Zapata” prepara otro gran par.
 

Con el segundo de la tarde y primero de su lote, el negro bragado Habanero,  Castella hizo un  hermoso toreo de capa que los hizo recordar al gitano Rafael de Paula, meciéndose cadencioso al paso del toro. El de San Isidro tomó sólo una vara y permitió un segundo tercio muy lucidor al banderillero Francisco Chacón, quien fue reconocido por el público.

Cuando Castella preparaba el brindis, Habanero arrancó de manera intempestiva, lo que obligó al diestro a resolver sin parpadeo y con su ya proverbial dominio de las situaciones, pues con la montera aún en la mano lo despachó con pase por alto. El trasteo muleteril no podía haber empezado de mejor manera. Y el respetable ya lo paladeaba.

 

Don Fernando departe con su distinguida esposa.

 

El torero de Beziers, desplegó toda su técnica y dejó salir el sentimiento, primero para sujetar a un toro que tuvo una embestida de calidad, muy clara, pero que no era una carretilla. No es exagerado decir que en manos menos diestras el resultado habría quedado muy por debajo. El sitio y el oficio de Sebastián se hicieron presentes, llevando a Habanero por la senda del arte. Con su poderosa muleta, armó series derechazos de gran belleza. Y en un alarde de técnica y creatividad llevó al toro al son de su mano diestra, con el pase de su aportación, la castellina, poniendo el ayudado perpendicular al piso, que es tanto como decir: sin desplegar la muleta, o con casi nada de muleta. ¡Bellísima creación! La estocada fue ligeramente trasera, pero efectiva. Las dos orejas fueron justo premio al despliegue de técnica y emoción que fue esta faena. El juez ordenó también arrastre lento para el toro.

 

“El Zapata”: Los tiempos de un par excepcional.

 

El Payo

El torero de Querétaro es siempre pundonoroso, pero esta tarde no fue la suya. Cierto es que el ganado no ayudó gran cosa, pero Octavio se vio un tanto atropellado con el primero de su lote, Airoso, y quedó la impresión de que dejó escapar la oreja.

Con el que cerró plaza, Cuarentón, El Payo hizo el esfuerzo, pero sin poder redondear la faena. Lo mejor de su actuación fue, sin lugar a dudas, la muy comprometida estocada con que lo despachó. Pero hoy corren vientos muy poco taurinos, y la oreja otorgada por tan bella estocada no pudo ser valorada con justicia, como lo era en otros tiempos. Algunos de los asistentes ejercieron su derecho de chiflar.

 

El remate del par monumental.

 

El toro de regalo clavó los cuernos en el piso y, acaso, la maroma lo diezmó y ya nada pudo hacer  Octavio con él.

 

Aunque no haya toro sí hubo torero.

 

Colofón

El indudable sitio de Sebastián Castella, el estocadón de El Payo  y las banderillas de El Zapata salvaron una tarde que el ganadero había destinado al fracaso. ¿Por qué siguen trayendo toros de San Isidro si no los va a “torear” Enrique Ponce?

 


redaccion@mirada-regional.com
 
 
 
Anúnciate
 
 
 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 
Mirada Regional, periódico del oriente mexiquense, es una publicación de Lenguas de Pentecostés, S.A. de C.V., Cerrada de Moctezuma No.12, Colonia El Carmen, Texcoco, Estado de México.
-- Certificado de reserva de derechos al uso exclusivo: 04-2008-051317040000-101, expedido por el Instituto Nacional del Derecho de Autor. Tel. (595) 92 522 39